Cada 2 de abril, el mundo se une para conmemorar el Día de la Concienciación sobre el Autismo, una fecha que nos permite abrazar las diferencias para promover la comprensión, el respeto y la inclusión de las personas dentro del espectro. Nuestro colegio explora la importancia de esta fecha con la finalidad de construir una sociedad para todos.
En un esfuerzo conjunto liderado por el área de Inclusión, a cargo de Miss María Teresa Gamarra, el Colegio Juan XXIII se prepara para informar y sensibilizar a la comunidad sobre el autismo. A través de esta iniciativa, buscamos responder preguntas fundamentales que aún generan dudas en muchos espacios, como: ¿qué es realmente el autismo?
Mediante charlas impartidas en todas las aulas, promovemos la reflexión sobre la importancia de la inclusión y la integración de todas las personas. Este enfoque no solo invita a los estudiantes a comprender la diversidad, sino que también resalta el desafío que supone para los docentes. Sin embargo, con creatividad y estrategias adecuadas, es posible garantizar un aprendizaje significativo para todo el grupo. «No es una enfermedad ni un estigma que alguien deba cargar; es una condición, una forma diferente de percibir el mundo, que requiere una respuesta asertiva basada en el respeto y la tolerancia a sus tiempos», enfatiza nuestra docente.
Por su parte, miss Sonia Delgado explica que «la idea es hacer que los niños pequeños y los jóvenes tomen conciencia de que todos tenemos los mismos derechos de educación, de libertad de juego, y que podemos compartir la escolaridad con niños o jóvenes que tienen autismo». Con 40 años de trayectoria, nuestra docente reconoce que el colegio ha sido un pionero en la inclusión, y que han ido mejorando con el pasar de los años al haber involucrado a toda la familia escolar: alumnos, profesores y padres, pues reconoce que este es un trabajo de todos.
En ese sentido, miss Mercedes Velasquez explica que «trabajar con alumnos con autismo demanda tiempo y paciencia, porque hay que conocerlos, saber qué dificultades tienen, conocer a la familia, su dinámica, y en base a eso hacer investigaciones, porque no todos los niños son iguales».
Ese tiempo y esfuerzo es el que le permite al área de Inclusión, y a toda la comunidad Juan XXIII, seguir trabajando con mucho ímpetu en pro de una sociedad más empática e inclusiva con todas las personas